El bótox en patologías médicas

El bótox en patologías médicas

Es una toxina botulínica tipo A que se volvió reconocida en el mundo de la cosmética para disimular las líneas de expresión; fundamentalmente es utilizada para tensar las arrugas de la frente, entrecejo, ojos y para elevar las cejas, pues el inhibir el impulso nervioso del músculo tensa la piel, evitando la formación de otras líneas de expresión.

Pero más allá del ámbito de la estética, la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), organización encargada de evaluar la seguridad de los productos de consumo, lo ha aprobado en el tratamiento de diferentes patologías.

El bótox en patologías médicas fue de sus primeras aplicaciones, como tratamiento corrector del estrabismo, patología oftalmológica caracterizada por la laxitud de los músculos encargados de movilizar el globo ocular. Hasta hoy se utiliza para su corrección y, lo más importante, evita realizar una cirugía.

La neurología es otra de las ramas de la medicina que la utiliza para tratar diferentes trastornos, sobre todo aquellos relacionados con las contracciones involuntarias de los músculos (distonías). Lo que hace la toxina botulínica es que bloquea la placa motora, que es donde ocurre la estimulación, ahí se manda la señal al cerebro y ésta permite que el músculo se contraiga.

Otros tipos de distonías tratadas son el espasmo hemifacial, son ciertas de miembros y afecciones que cursan con una hiperactividad muscular y temblores. También se usa frecuentemente en el tratamiento de migrañas, cuando los medicamentos no surgen efecto.

Aunque no es un tratamiento definitivo que va a curar el problema. Lo que hace es aliviar las molestias y permitir realizar ciertas funciones que están impedidas, pudiendo aliviar también el dolor. Su duración es de tres meses. Luego habría que volver a infiltrar la toxina.

El bótox en patologías médicas puede ser utilizado en todo tipo de pacientes, a excepción de mujeres embarazadas. Además, hay varios tipos de toxinas que podrían generar problemas en los pacientes, por lo que es fundamental consultar a un médico especialista.