La micropigmentación de areolas y el tatuaje de pezones se realiza tras una mastectomía y posterior reconstrucción de la mama y el pezón. Una vez transcurrido el tiempo necesario para que el tejido esté correctamente cicatrizado, ya podemos terminar el proceso de “reconstrucción de la mama”. Nuestro trabajo será reconstruir ópticamente la areola y el pezón para conseguir un aspecto mucho más natural al nuevo pecho y un resultado psicológico muy satisfactorio para nuestras pacientes.

Además de la reconstrucción completa de la areola y pezón, con la micropigmentación conseguimos corregir pequeñas irregularidades de color y forma provocadas por las cicatrices después de la operación de aumento o reducción de pecho. Las cicatrices en este caso son periareolares, es decir, cubren el perímetro de la areola completa o parcial.

El proceso se realiza en varias sesiones, normalmente son necesarias dos sesiones distanciadas por 4 semanas en las cuales vamos consiguiendo el tono de forma regular, ya que cada piel reacciona de manera diferente a los pigmentos. Buscaremos el color y la forma adecuados para que quede lo más natural posible.

La tonalidad de la micropigmentación va perdiendo fuerza con el paso de los años debido a la regeneración de la piel. Los repasos suelen hacerse cada cinco años dependiendo de la persona, para mantener los resultados.

Micropigmentación oncológica. Centro de Medicina estética Althea Mérida (Badajoz) Extremadura